Preguntas y respuestas frecuentes

¿De qué sirve al medio ambiente plantar árboles maderables si al final van a ser cortados?

Producir madera de forma sostenible es de lo mejor que se puede hacer para proteger los bosques del planeta. La madera es una materia prima renovable y más ecológica que cualquier alternativa a ella, siempre que provenga de plantaciones sostenibles como las de Maderas Nobles. Además de árboles maderables, también ofrecemos árboles de restauración de bosque autóctono, y para la compensación de emisiones contaminantes, que no serán cortados. Su precio es mucho más económico. No aportan plusvalía directa al cliente pero sí beneficio medioambiental para todos.

¿Con qué garantías cuento si invierto en árboles maderables?

Las que figuran en el contrato. Plantamos más árboles de los vendidos para cubrir posibles marras: un 15% más de nogales y un 80% más de castaños. Obtenemos un aval bancario sobre el dinero destinado a mantenimiento de los árboles para asegurar ese recurso durante todo el ciclo productivo. Sometemos a la empresa a auditorías anuales. La propiedad de los árboles, que se consideran un bien inmueble, puede elevarse a registro público. No garantizamos la plusvalía, puesto que eso pertenece al ámbito financiero y no es ese nuestro sector ni nuestra actividad. Maderas Nobles de la Sierra de Segura es una empresa agroforestal que vende la propiedad y los cuidados de árboles que producirán madera de forma sostenible.

¿Y por qué comprar árboles de Maderas Nobles y no de otras empresas similares?

Maderas Nobles de la Sierra de Segura practica silvicultura con sello de agricultura ecológica y las plantaciones están en proceso de certificación FSC. Desde sus orígenes, el compromiso de Maderas Nobles con el medio ambiente es una cuestión fundamental y todos los miembros de la empresa estamos comprometidos a fondo con esta causa. Además, Maderas Nobles planta y cultiva los árboles en la península Ibérica, que es nuestra casa, y donde existe una gran demanda de madera y muy poca producción. Necesitamos urgentemente regenerar y aumentar las masas forestales ibéricas y Maderas Nobles lo hace en zonas idóneas desde todos los puntos de vista.

¿Y si hay un incendio?

Es muy difícil que arda una plantación organizada de especies frondosas. En las fincas de Alcaraz (Albacete), los árboles disponen de riego, el terreno está limpio de maleza, el personal está en las fincas a diario… y se han instalado por todas las zonas de plantación bocas contra incendios. La plantación de Galicia está en terreno forestal, rodeada de caminos que dificultarían el avance del fuego. Además, las frondosas caducifolias que plantamos allí sustituyen al eucalipto, que es el principal amante del fuego.

¿Y no podrían los efectos del cambio climático perjudicar las plantaciones?

Ciertamente, nadie puede asegurar qué va a ocurrir exactamente en cada zona concreta, aunque el calentamiento global es ya el fenómeno más estudiado en la historia de la ciencia. La Sierra de Segura y sus inmediaciones -donde plantamos los nogales y otras especies maderables, y árboles autóctonos para la restauración de bosque- han constituido durante millones de años una gran reserva forestal y de biodiversidad frente a los vaivenes climáticos naturales. Allí, en el Sureste ibérico, el mayor peligro sería la falta de agua. Por eso Maderas Nobles no escatima esfuerzos para asegurar el riego de los árboles, y las balsas construidas tienen capacidad para 200 millones de litros de agua. La plantación de Maderas Nobles en Vincios (Pontevedra) se encuentra en una de las zonas de Europa donde más crecen los árboles y con una alta pluviometría.

¿Por qué he de esperar que la expectativa de plusvalía se cumpla?

No podemos garantizarlo contractualmente, pero todo apunta a que será así. La demanda de madera no para de crecer mientras que muchos bosques que históricamente suministraron madera noble han sido saqueados y han dejado de existir. El incremento constante del precio del petróleo encarecerá el transporte a Europa de la madera de ultramar y eso primará el uso de la madera producida más cerca de la demanda. La inestabilidad general que podría provocar la subida de los costes energéticos difícilmente afectará negativamente a la producción de materias primas renovables como la madera. Más bien al contrario.