TOÑI CABEZUELO
Auxiliar de Administración

Nacida y criada en Hellín, se trasladó a Riópar hace ya 9 años, por cuestiones personales, que tienen que ver con que su marido, Jesús, es natural de allí.  Descubrió entonces que le encantaba aquel lugar especial tan lleno de naturaleza en estado puro. Junto con su pareja inauguró una tienda de artesanía, Tronkasa, en el 2003, donde recuperan maderas muertas –cepas de vid, raíces de pino-, que convierten en lámparas, mesas, apliques… es decir, en artesanía pura. En su negocio venden sus piezas además de las de amigos y colaboradores que conocen en las diferentes ferias a las que asisten.
En enero de éste año Juan Valero le hizo una oferta que no pudo rechazar para ocuparse de tareas administrativas, y es desde entonces que forma parte de MNSS donde entró con esa sonrisa que ilumina el cielo en mitad de una tormenta. Pero a pesar de confesarse enamorada de su actividad artesanal, de Riópar, de los árboles y de la naturaleza, por encima de todo, la luz de su vida no es otra que su hija, Candela.